Tabi
Tabi
   

Algunos investigadores consideran que desde la época precolombina la zona estuvo habitada por las familias Pox, Chulim y Ux. En tiempos coloniales, su etapa más antigua data de los siglos XVI y XVII. Se cree que pudo ser de la primera encomienda de la región. Los datos que se exhiben en la hacienda citan el año 1698 como el de la solicitud de las tierras por Juan del Castillo y Amie. En 1784 ya aparece como dueño don Bernardo del Castillo. En 1815 la adquiere Francisco Calero y Calero, nativo de las Canarias y en 1841 se introduce el cultivo de la caña de azúcar a Tabi; por lo menos el viajero John Stephens la describe en 1842, en sus “Incidentes de un viaje por Yucatán” como una de las más importantes de la entidad y hace comentarios sobre la iglesia, el pueblo, la tienda de raya y la arena de la corrida. Tabi fue pues, hacienda azucarera o “cañera” y ganadera. Durante la guerra de castas (1987) sufren incendios los campos de caña de azúcar y pierde muchos trabajadores. En 1855 la adquiere don Felipe Peón Maldonado en una subasta y a partir de 1870 se instala allí mismo una máquina para moler caña. El nuevo propietario, a partir de 1893 es don Eulogio Duarte Troncoso, quien realiza modificaciones sustanciales a la casa principal y construye una nueva capilla. Como la mayoría, a mediados del siglo XIX se dedicó al cultivo y proceso el henequén y así entre la caña y el henequén, Tabi para principios de 1900 cubría 14,167 hectáreas de terreno. Adicionalmente se dedicaba al maíz, miel, caña dulce, ganado, tabaco y frutas. En los alrededores de 1900 fue el apogeo productivo de Tabi, que llega a contar con más de 14 mil hectáreas de terreno, produciendo 920 toneladas de azúcar, trabajando con 850 empleados. A la muerte de don Eulogio, en 1904, se produce una recesión económica y muchos trabajadores abandonan Tabi. La compran tres nuevos socios de los cuales en 1912 queda como último dueño Eduardo Bolio Rendón. Justo en estas épocas, a la par que la revolución mexicana, es la entrada de Salvador Alvarado a Yucatán quien invita a lo peones a abandonar sus labores en Tabi y detener así la producción de la hacienda, que finalmente se cierra. Ya en 1926 es adquirida por doña Fernanda Ayora de Vega. Posteriormente se traspasa la propiedad a los hijos de ésta y es adquirida en 1959 por don Renán Manzanilla Mocoroa, quien se dedica en ella durante varias décadas a la producción apícola y ganadera. Finalmente en 1992 es adquirida por el Gobierno del Estado y el 5 de junio de 1994 la antigua hacienda y sus 1355 hectáreas decretadas Reserva Natural. Desde esos años comenzó un proyecto ecológico de rescate en el que intervinieron organizaciones como Cuerpos de Conservación, supervisadas por la responsable de la administración de la finca, la Fundación Cultural Yucatán, que en 1995 firmó un convenio de colaboración con el gobierno estatal para establecer allí el “Centro Cultural, educativo y turístico; hacienda San Juan Bautista Tabi”.

Se encuentra en el municipio de Oxkutzcab, a hora y media de Mérida.

Ecoturismo
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